El origen de la Palabra de Sabiduría - Parte 2

Por Dastin Cruz (Administrador del Blog) 

En esta segunda parte veremos como Palabra de Sabiduría se ha interpretado desde que se introdujo por primera vez en la iglesia, el desconocer su historia puede traer gran confusión entre los miembros al exponerse a las criticas que se le hacen. En este artículo se continuara con extractos de la exposición de Mike Ash que tuvo lugar en la segunda conferencia anual de FAIR del 2000, en respuesta a Jerald y Sandra Tanner dos críticos mormones, que en su libro El Mormonismo: Sombra o Realidad intentan impugnar Doctrina y Convenios 89, conocida para los Santos de los Últimos Días como la Palabra de Sabiduría 

Parte II: Acusaciones de hipocresía

Los críticos SUD acusan a José, Brigham, y otros primeros líderes de ser hipócritas en su observancia de la Palabra de Sabiduría. Con el fin de apoyar a su afirmación indican que la Palabra de Sabiduría se interpreto de la misma manera en la época de José Smith como en nuestra época. Críticos como los Tanners escriben:
La Palabra de Sabiduría es considerada como una de las revelaciones más importantes de la Iglesia Mormona. Un mormón que continúa quebrantando la Palabra de Sabiduría se considera que es débil en la fe. Quebrantar la Palabra de Sabiduría se considera un pecado que puede impedir que una persona entre al templo. Con el fin de obtener una recomendación para el templo una persona está obligada a responder a esta pregunta: "¿Guarda la Palabra de Sabiduría? "(Temple Recommend Book) 71
Para sostener este punto de vista citan a Joseph Fielding Smith, quien afirmó que beber té puede "excluir" a una persona del "reino celestial de Dios":
La Salvación y una taza de té...mis hermanos, si bebéis café o té, o usáis tabaco, ¿vais a permitir que una taza de té o un poco de tabaco se os interponga en el camino y os excluya del reino celestial de Dios, donde de otro modo hubierais recibido una plenitud de gloria?...No hay nada que sea insignificante en este mundo en todo su conjunto. Una taza de té, luego viene otra y luego otra y cuando las junta a todas no parecerán tan insignificantes. 72

El Concilio en los Cielos y el Albedrío

Por Dastin Cruz (Administrador del Blog)

En este artículo expondré algunos puntos a considerar al enseñar sobre sobre el concilio que se llevo a cabo en la vida preterrenal, la vida que tuvimos antes de nacer aquí en la tierra, en relación con el albedrío. En la vida preterrenal, antes de que naciéramos, aprendimos sobre el plan de felicidad del Padre Celestial y que haría falta un Salvador para llevar a cabo dicho plan. Lucifer, uno de los hijos de nuestro Padre Celestial procreados en espíritu, se rebeló contra el plan del Padre Celestial. Y llego a ser conocido como Satanás (Moises 4: 1-4).

¿Dos Planes?


Uno de los primeros puntos a aclarar es que no se presentaron dos planes, aunque Lucifer o Satanas intento cambiar el plan del Padre Celestial. Como el élder Bruce R. McConkie escribió:
Uno de los ejemplos más lamentables de mala interpretación y de conocimiento equivocado, de lo que de otra manera sería un concepto glorioso, es el error común de creer que hubo dos planes de salvación; que el Padre (supuestamente sin saber qué hacer) solicitó a los demás que propusieran un plan; que Jesucristo expuso el suyo, el cual incluía el libre albedrío del hombre, y Lucifer, uno que lo anulaba; que el Padre eligió entre los dos; y que al ver rechazado su plan, Lucifer se rebeló y como consecuencia se desató una guerra en los cielos.

Aun un conocimiento superficial de todo el plan asegura a las personas que son perspicaces en lo espiritual que todo se centra en el Padre; que El ideó el plan para la salvación de sus hijos, incluyendo a Jesucristo; que ni Jesucristo ni Lucifer podrían por sí mismos salvar a nadie. Como Jesús dijo: ‘No puede el Hijo hacer nada por sí mismo . . . No puedo yo hacer nada por mí mismo’ (Juan 5:19, 30).

Por supuesto, a veces en cierto sentido nos referimos a los cambios que Lucifer propuso hacer en el plan del Padre como al plan de Lucifer, y de la misma manera que Cristo adoptó el plan del Padre como suyo. Pero lo que básicamente importa al respecto es saber que el poder de salvación es del Padre, y que El originó, ordenó, creó y estableció su propio plan; que lo anunció a sus hijos; y que luego pidió un voluntario para ser el Redentor, el Rescatador, el Mesías, quien pondría en ejecución eterna el plan sempiterno del Padre.” (Bruce R. McConkie, The Mortal Messiah, 1:48-49 n. 3.)

Presidente Dieter F. Uchtdorf habla sobre las Piedras Videntes de José Smith

El Presidente Dieter F. Uchtforf, segundo consejero de la Primera Presidencia de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, en un mensaje publicado en su página personal de Facebook, menciona que la traducción del Libro de Mormón por medio de las Piedras Videntes que tenía José Smith, podrían funcionar al igual que un teléfono inteligente o smartphone:

El post completo del Presidente Uchtforf dice:
No hace mucho tiempo, la Iglesia publicó fotografías e información general sobre la piedras videntes. La gente me pregunta, "¿De verdad creen que José Smith tradujo con piedras videntes? ¿Cómo algo así sería posible?" Y respondo: "¡Sí! Eso es exactamente lo que yo creo." Esto se hizo como dijo José: Por el don y el poder de Dios.

En realidad, la mayoría de nosotros usamos una especie de "piedra vidente" todos los días. Mi teléfono móvil es como una "piedra vidente." Puedo conseguir el conocimiento recogido del mundo a través de unos pequeños toques. Puedo tomar una foto o hacer un vídeo con mi teléfono y compartirlo con la familia en el otro lado de nuestro planeta. ¡Incluso puedo traducir cualquier cosa a varios idiomas o desde muchos idiomas diferentes!

Si puedo hacer esto con mi teléfono, si los seres humanos pueden hacer esto con sus celulares u otros dispositivos, ¿Quiénes somos nosotros para decir que Dios no podía ayudar a José Smith, el Profeta de la Restauración, con su trabajo de la traducción? Si es posible para mi acceder al conocimiento del mundo a través de mi teléfono, ¿Quién puede cuestionar que son imposibles las piedras videntes para Dios?

Muchas religiones tienen objetos, lugares y acontecimientos que son sagrados para ellos. Respetamos las creencias sagradas de otras religiones y esperamos ser respetados por nuestras propias creencias y lo que es sagrado para nosotros. Nunca debemos ser arrogantes, sino más bien educados y humildes. Sin embargo deberíamos tener una confianza natural, ya que ésta es la Iglesia de Jesucristo.

¿Albedrío o Libre Albedrío?

Por Dastin Cruz (Administrador del Blog)

A menudo dentro de la iglesia escuchamos en las clases que no existe el libre albedrío sino el albedrío, o que antes del bautismo teníamos el libre albedrío pero después solo el albedrío. Estas cuestiones así como otras, a veces se dogmatizan sin entender apropiadamente el trasfondo en sí y se presentan como doctrina de la iglesia de manera inapropiada, esto sucede porque consideramos que las opiniones de buenos líderes son doctrinas y permitimos que se extiendan y se enseñen en la iglesia sin meditarlas ni considerarlas.

El élder D. Todd Christofferson enseño: "Al mismo tiempo, se debe recordar que no toda declaración que haya hecho un líder de la Iglesia, pasada o presente, necesariamente constituye doctrina. Comúnmente se da por entendido en la Iglesia que una declaración hecha por un líder en una ocasión a menudo representa una opinión personal que, aunque bien pensada, no quiere decir que sea oficial o se vincule a toda la Iglesia" ("La doctrina de Cristo", Conferencia General, Abril 2012)

El origen de la Palabra de Sabiduría - Parte 1

Por Dastin Cruz (Administrador del Blog)

Jerald y Sandra Tanner dos críticos mormones escribieron un capitulo entero en su libro Mormonismo: Sombra o Realidad a fin de impugnar Doctrina y Convenios 89, revelación conocida como la Palabra de Sabiduría. No es sorprendente sus afirmaciones, ni nada novedosas pero sus ideas son recogidas por muchos antimormones como fuente fidedigna y circulan como una verdad objetiva. En este artículo muestro extractos de la exposición de Mike Ash en la segunda conferencia anual de FAIR del 2000.

El origen de la palabra de la sabiduría

Los Tanner afirman que la Palabra de Sabiduría no fue revelado por Dios, sino que era "obviamente, el producto del pensamiento de los tiempos de José Smith."1  José Smith ideó la Palabra de Sabiduría al tomar prestado las filosofías de los movimientos por la templanza o por la sobriedad de su época.

El movimiento  por la templanza cobró impulso hasta que un segmento organizado de la Sociedad de Templanza se formo en 1826. 3 En 1830 se produjo una Sociedad por la templanza en Kirtland, Ohio, y tres años más tarde (alrededor de un mes antes de que José recibiera su revelación de la Palabra de Sabiduría) el movimiento por la templanza ayudó a cerrar la destilería de Kirtland.4 Para el año siguiente la "La Sociedad Norteamericana por la Templanza" habían crecido a más de un millón de miembros." 5

Entre la lista de miembros tempranos de la iglesia nos encontramos con nombres como "George Smith, varios Morleys, un Wells, un Coe, y un Lyman."6 Como Arrington señala que " todos los nombres [están] asociadas con la historia del mormonismo, y no es improbable, aunque no se conoce como cierto, que estos trabajadores por la templanza tenían parientes entre los Santos, aunque ellos mismos no fuesen mormones".7 A pesar de que sólo podemos conjeturar sobre la influencia del movimiento por la templanza que tuvo en José Smith, parece improbable que hubiera estado inconsciente de ello.8

Seminarios reemplaza Dominio de las Escrituras por el programa Dominio de la Doctrina

Por Marianne Holman Prescott, LDS Church News
Publicado: Lunes, 2 de Junio de 2016

En el transcurso del próximo año, los maestros de seminario de todo el mundo estarán implementando una nueva iniciativa - el Dominio de la doctrina- en sus clases para ayudar a los jóvenes de la Iglesia a hacer conexiones entre la doctrina del Evangelio y cómo aplicarlo en su vida cotidiana .

Presentado en febrero por el Elder M. Russell Ballard, del Quórum de los Doce Apóstoles durante el devocional anual  "Una velada con una Autoridad General" trasmitida vía satélite al personal de seminarios e institutos, la nueva iniciativa de seminario está destinado a facilitar el aprendizaje del Evangelio y la enseñanza en un nivel más profundo.

"Fue sólo una generación atrás que el acceso de los jóvenes a la información sobre nuestra historia, doctrina y prácticas se limitaba básicamente a los materiales impresos por la Iglesia", dijo Elder Ballard en ese discurso. "Pocos estudiantes entraron en contacto con interpretaciones alternativas. En su mayoría, nuestros jóvenes vivieron una vida protegida".

¿Existió la Muerte antes de la Caida?


Pregunta: ¿Qué enseña la Iglesia sobre el tema de la muerte antes de la caída de Adán?

En el Libro de Mormón profeta Lehi enseñó que:
... si Adán no hubiese transgredido, no habría caído, sino que habría permanecido en el Jardín de Edén. Y todas las cosas que fueron creadas habrían permanecido en el mismo estado en que se hallaban después de ser creadas; y habrían permanecido para siempre, sin tener fin (2 Nefi 2:22)
Debido a que esta es la única escritura que indica esto, es difícil interpretar el significado de "todas las cosas." ¿Significa "todas las cosas en el jardín", o "todas las cosas en toda la tierra", o algo más? Sin embargo, hay otras maneras de interpretar este pasaje de la Escritura. Stephens y Meldrum preguntan:
¿Qué significa el término "todas las cosas"? El versículo 23 parece referirse solo a Adán y Eva, y el versículo 24 usa el término "todas las cosas" dos veces para referirse a conceptos. ¿Podemos estar seguros de que "todas las cosas" en el versículo 22 significa Adán, Eva, todos los animales y todas las plantas? ¿Puede el término "cosas" simplemente significar condiciones? ... Si Adán no hubiese transgredido, su condición de inmortalidad en el jardín habría continuado indefinidamente. [T. D. Stephens et al., Evolution, p. 135. See D. Boyce, Of Science, pp. 200-203 ]
Los actuales manuales de la Iglesia adoptan un enfoque de precaución al interpretar 2 Nefi 2:22

Los actuales manuales de la Iglesia adoptan un enfoque precavido al interpretar este verso, al considerar que sólo afectó a Adán y Eva. Por ejemplo, a partir del manual del de 2010 Principios del Evangelio, página 28:
Cuando Adán y Eva fueron colocados en el Jardín de Edén, aún no eran seres mortales; en ese estado, “…no hubieran tenido hijos…” (2 Nefi 2:23); no existía la muerte. Tenían una vida física debido a que sus espíritus estaban alojados en cuerpos físicos hechos con el polvo de la tierra (véase Moisés 6:59; Abraham 5:7), pero a la vez, poseían vida espiritual porque se encontraban en la presencia de Dios. Aún no habían elegido entre el bien y el mal.
Adán y Eva no eran mortales. En este estado, "no hubieran tenido hijos" (2 Nefi 2:23). La declaración "no existía la muerte" se aplica al Jardín del Edén, que es lo que el párrafo está describiendo. No hay ninguna declaración en el manual de que no se había producido alguna muerte en cualquier lugar del mundo entero. Ha existido una diferencia de opiniones entre los líderes de la Iglesia sobre el alcance en que la inmortalidad afecto a las creaciones de Dios antes de la caída.

Algunos de los cambios en el manual Principios del Evangelio refuerzan este enfoque de precaución. La edición de 1979 declaró que Adán y Eva eran "los padres de la raza humana", mientras que la versión actual afirma que son "nuestros primeros padres." Además, la declaración acerca de Adán y Eva aprendiendo a "controlar la tierra" se eliminó completamente.

Pregunta: ¿No existía la muerte en toda la tierra antes de la caída?

Hay abrumadora evidencia arqueológica de que la muerte ha existido en la tierra durante muchos millones de años. Por ejemplo, los depósitos de petróleo se forman a partir de los restos descompuestos de plantas y de animales antiguos. Aquí es donde las enseñanzas de la Iglesia parecen contradecir la ciencia, ya que muchos líderes Santos de los Últimos Días y manuales de la Iglesia han enseñado que no había muerte física en toda la tierra antes de la caída de Adán. Por ejemplo, este punto de vista se enseña en el Diccionario de la Biblia SUD:
La revelación de los Últimos Días nos enseña que no había muerte en esta tierra para cualquier forma de vida antes de la caída de Adán. De hecho, la muerte entró en el mundo como consecuencia directa de la caída ( 2 Nefi 2:22 , Moisés 6:48 ). [LDS KJV, Bible Dictionary, "Death,", 655]
Esta interpretación ha sido compartida por muchos autores de la Iglesia, entre ellos el presidente Joseph Fielding Smith y Elder Bruce R. McConkie. En consecuencia, el concepto de que la muerte no existía antes de la caída en toda la tierra ha hecho su camino en muchos manuales de instrucción de la Iglesia.

Pregunta: ¿Es el concepto de que no existía la muerte en toda la tierra antes de la caída doctrina de la Iglesia?

El Elder Jeffrey R. Holland, en la conferencia general de abril de 2015, declaró:
...hubo un Adán y una Eva que cayeron de un Edén real con todas las consecuencias que eso acarreaba. Desconozco los detalles de lo que ocurrió en este planeta antes de eso, pero sé que ellos dos fueron creados bajo la mano divina de Dios, que por un tiempo vivieron solos en un entorno paradisíaco donde no había ni muerte humana ni familia futura y que, a causa de una serie de decisiones, ellos transgredieron un mandamiento de Dios, lo cual exigía que salieran del jardín, pero que les permitió tener hijos antes de sufrir la muerte física. [Jeffrey R. Holland, Merced, justicia y amor, Conferencia general Abril 2015]
Algunos líderes de la Iglesia han interpretado la escritura SUD para enseñar que no había muerte antes de la caída de Adán para todas las plantas y los animales. Otros han visto que hubo muerte antes de la caída para las plantas y / o animales y que son compatibles con la doctrina SUD, puesto que la doctrina de que "no existía la muerte" se aplica únicamente a Adán y Eva en el jardín, y no a la creación física en general. No hay ninguna doctrina oficial sobre el asunto, y miembros de buena reputación han mantenido ambas posiciones.

El punto importante a tener en cuenta es que la cuestión del alcance de la "muerte antes de la caída" no afecta a nuestra salvación, y no es más que un ejercicio académico. Sin embargo, algunos autores SUD no han visto las escrituras citadas por el Diccionario de la Biblia que hace referencia a todos los períodos de tiempo y todas las situaciones antes de la caída, pero se limitan a describir el efecto de la caída a la humanidad cuando Adán y Eva fueron expulsados de la Jardín. Tenga en cuenta que el actual manual de Doctrina del Evangelio no menciona explícitamente "toda la tierra", sino simplemente que no había "muerte" antes de la caída. La postura del Diccionario de la Biblia no es la única que los líderes de la Iglesia han presentado. Algunos críticos han ignorado el hecho de que como editor del Diccionario de la Biblia, el Élder McConkie señaló que el Diccionario de la Biblia no es infalible, ni con la autoridad para decidir la doctrina de la Iglesia:
[En cuanto a las] "Los ítems de la traducción de José Smith, los encabezados, la Guía de Estudio, el Diccionario de la Biblia, las notas al pie, el Diccionario geográfico, y los mapas. Ninguno de estos son perfectos, ellos no fijan por sí mismos la doctrina, ha habido y, sin duda, hay ahora errores en ellos. Las referencias cruzadas, por ejemplo, no establecen y nunca tuvieron la intención de demostrar lo mas mínimo, que los pasajes paralelos se refieren al mismo tema. Se trata de ayudas y la ayuda solamente. " [Bruce R. McConkie, cited in Mark McConkie (editor), Doctrines of the Restoration: Sermons and Writings of Bruce R. McConkie (Salt Lake City, Utah: Bookcraft, 1989), 289–290 ]
El Diccionario de la Biblia en sí también advierte en contra de asumir que su contenido refleja "una aprobación oficial o revelada por parte de la Iglesia de asuntos doctrinales, históricos, culturales, y otras establecidas." [LDS KJV, Bible Dictionary, "Introduction,", 599.]

Tampoco hay que pasar por alto un anterior debate sobre el tema de "los pre-adamitas" entre el élder Brigham H. Roberts, de los Setenta y el entonces élder Joseph Fielding Smith que concluyó con la instrucción de la Primera Presidencia. Parte del debate se centró en torno a si hubo muerte antes de la caída. A petición de la Primera Presidencia, el élder James E. Talmage dio una charla en el Tabernáculo, titulada "La Tierra y el Hombre." En ella, habló de los animales fósiles y plantas y dijo: 

Estos vivieron y murieron, siglo tras siglo, mientras que la tierra no era todavía apta para la vida de los seres humanos. 
Con la aprobación de la Primera Presidencia, este discurso fue publicado en el Deseret News, como un panfleto de la Iglesia, y más tarde en El Instructor [The Instructor 101:1 (January 1966): 9–15] Es evidente entonces, que la ausencia de la muerte universal antes de la caída no es una creencia necesaria en la Iglesia, ya que desde entonces líderes y  miembros han sostenido ambas posiciones. La posición del élder Talmage fue muy claro en una carta que escribió en respuesta a una pregunta sobre estos asuntos:

No estoy de acuerdo con su concepción de que no hubo muerte de plantas y animales en cualquier parte sobre la tierra antes de la transgresión de Adán, a menos que asumamos que la historia de Adán y Eva se remontan a cientos de miles de años atrás. El problema con algunos teólogos (aun incluyendo muchos de nuestra propia buena gente) es que las personas se comprometen a fijar la fecha de la transgresión de Adán como aproximadamente 4000 años antes de Cristo y por lo tanto sobre 5932 años atrás. Si Adán fue colocado sobre la tierra hace solo eso, que comparativamente un corto tiempo atrás, las rocas claramente demuestran que la vida y la muerte han estado en existencia y operando en esta tierra durante siglos antes de esa época. [James Edward Talmage, Personal Journal (7 April 1931) 29:42, Archives and Manuscripts, Harold B. Lee Library, Brigham Young University, Provo, Utah]
La Primera Presidencia, finalmente, dio instrucciones a las autoridades generales:
Ninguna de las partes [es decir, los Elderes Smith y Roberts]  de la controversia han sido aceptadas como una doctrina en absoluto. Ambas partes hacen de las escritura y las declaraciones de los hombres que han sido prominentes en los asuntos de la Iglesia la base de su postura; ninguno ha dado la prueba definida en apoyo de sus opiniones... Sobre las doctrinas fundamentales de la Iglesia todos estamos de acuerdo. Nuestra misión es la de llevar el mensaje del evangelio restaurado a la gente del mundo. Dejad a la Geología, la Biología, la Arqueología y la Antropología, ninguna de las cuales tiene nada que ver con la salvación de las almas de la humanidad, a la investigación científica, mientras nosotros magnificamos nuestro llamamiento en el reino de la Iglesia.[First Presidency, Memorandum to General Authorities, Abril 1931, 6–7.]
Reflexionando sobre este episodio, Elder Talmage escribió en su diario:
Creo que la resolución de la Primera Presidencia es muy acertada en la premisa. Esta es una de las muchas cosas sobre las que no pueden predicar con seguridad y las aserciones dogmáticas; de cualquier lado es probable que hagan más daño que bien [James Edward Talmage, Personal Journal (7 April 1931) 29:42, Archives and Manuscripts, Harold B. Lee Library, Brigham Young University, Provo, Utah]
La Iglesia no tiene una posición oficial sobre este tema

Este es uno de los muchos temas sobre los que la Iglesia no tiene una posición oficial. Como presidente J. Reuben Clark, enseñó bajo la asignación de la Primera Presidencia:
Solamente el Presidente de la Iglesia, el Sumo Sacerdote Presidente, es sostenido como Profeta, Vidente y Revelador para la Iglesia, y sólo él tiene el derecho de recibir revelaciones para la Iglesia, ya sean éstas nuevas o enmiendas de revelaciones anteriores, o para hacer una interpretación autorizada de pasajes de las Escrituras que sea obligatoria en la Iglesia… Él es el único portavoz en la tierra para La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, la única Iglesia verdadera. Únicamente él puede hacer saber oficialmente la disposición y la voluntad de Dios a Su pueblo. Ningún oficial de ninguna otra Iglesia que hay en el mundo tiene ese elevado derecho y noble prerrogativa [Church News, 31 de julio de 1954, pág. 10]
Esto fue reiterado recientemente por la Primera Presidencia (que ahora aprueba todas las declaraciones publicadas en el sitio web oficial de la Iglesia):
No toda declaración que haya hecho un líder de la Iglesia, pasado o presente, necesariamente constituye doctrina. Una declaración hecha por un líder en una ocasión a menudo representa una opinión personal, aunque bien pensada, no quiere decir que sea oficial o se vincule a toda la Iglesia. Con inspiración divina, la Primera Presidencia ... y el Quórum de los Doce Apóstoles ... consultan juntos para establecer la doctrina que se proclama consistentemente en las publicaciones oficiales de la Iglesia. Esta doctrina se encuentra en los cuatro "libros canónicos" de las Escrituras (la Biblia, el Libro de Mormón, Doctrina y Convenios y la Perla de Gran Precio), las declaraciones y proclamaciones oficiales, y los Artículos de Fe. Declaraciones aisladas a menudo se toman fuera de contexto, dejando su significado original distorsionado.
—LDS Newsroom, "Approaching Mormon Doctrine," lds.org (4 de mayo de 2007)

Lecturas Adicionales: Los Dinosaurios, Los Pre-Adamitas,  La Doctrina de Cristo por el élder D. Todd Christofferson

La epidemia de las bebidas energéticas o bebidas energizantes

Por Thomas J. Boud, Doctor en Medicina
Traducción Libre: DPCS 

Revista Liahona en ingles, Diciembre del 2008 

“Doctor Boud, su paciente, la Señora Jones (el nombre ha sido cambiado) está en el cuarto de emergencia con una doble fractura pélvica”, reportó mi enfermera Jamie. Mi preocupación creció mientras recordaba el tratamiento con la señora Jones en los últimos años debido a su osteoporosis severa. Dado por su edad, la duración de su proceso de sanación, sus actuales problemas de salud, y sus complicaciones potenciales, una fractura pélvica era seria en realidad.

Al revisar su historial médico, una larga secuencia de eventos fluyeron en mi mente. La señora Jones era una de mis pacientes preferidas de edad avanzada; había estado cuidandola durante muchos años. Yo la estaba tratando por varias condiciones graves, incluyendo una condición irregular cardiaca e insomnio, y la estaba tratando con terapia agresiva por su osteoporosis severa. Además, había tratado varias veces de convencerla para dejar un hábito en particular el cual sabía que estaba haciendo que su condición empeorara, un hábito que con frecuencia no es tomado en serio y que puede tener un enorme impacto en nuestra salud. Este hábito consiste en el abuso de una droga en que la mayoría de la gente le dan poca importancia, a pesar de que ahora es la droga que más se consume en el planeta. ¿Cuál era su hábito? El consumo excesivo de las bebidas cola. ¿La droga? La cafeína.

Las Tres Ordenes del Sacerdocio y el Templo

Por DPCS (Administrador del Blog)

Cada vez que el gobierno de Dios ha existido en la tierra, ha operado a través del poder del sacerdocio. El Profeta José Smith explicó: “El sacerdocio es un principio sempiterno, y existió con Dios desde la eternidad, y existirá por las eternidades, sin principio de días o fin de años.”  [José Smith, Enseñanzas del Profeta José Smith, compiladas por José Fielding Smith (Salt   Lake City:1954]  El Sacerdocio se define generalmente de la siguiente forma:
La palabra sacerdocio tiene dos significados. En primer lugar, el sacerdocio es el poder y la autoridad de Dios. Ha existido siempre y continuará existiendo sin fin (véase Alma 13:7–8; D. y C. 84:17–18). Por medio del sacerdocio, Dios creó y gobierna los cielos y la tierra. Mediante este poder, Él exalta a Sus hijos obedientes, llevando a cabo “la inmortalidad y la vida eterna del hombre” (Moisés 1:39; véase también D. y C. 84:35–38). En segundo lugar, en la vida terrenal, el sacerdocio es el poder y la autoridad que Dios da al hombre para obrar en todas las cosas necesarias para la salvación de los hijos de Dios. Las bendiciones del sacerdocio están al alcance de todos los que reciben el Evangelio. (“Autoridad del sacerdocio”, Manual 2: Administración de la Iglesia) "- [Sacerdocio, (s.f.) En LDS.org]

El Nauvoo Expositor y el Martirio de José Smith

Crítica No Mormona:

José Smith, actuando en su calidad de Alcalde de Nauvoo, respaldado por su Consejo Municipal, declaró al periódico "Expositor de Nauvoo" como una "molestia" y por lo tanto ordenó que fuera destruido. Más de 200 mormones asaltaron el edificio del Expositor de Nauvoo, sacando a la calle las prensas y todos los demás materiales, y quemándolos. José e Hyrum Smith fueron acusados de "Traición" y John Taylor y Willard Richards fueron acusados de "Incitar un Disturbio." El dar la orden de la destrucción de un periódico en el Estado de Illinois, ya sea en 1844 o en el 2007, sigue siendo ilegal. Existe un pequeño detalle técnico llamado la 1ra Enmienda. Por lo tanto, el que la iglesia mormona permita que el guión diga que los cargos fueron “sencillos” o “falsos” es un engaño intencionado de parte suya. Si el Presidente de los Estados Unidos fuera a dar la orden de destruir el New York Times o Washington Post por haber publicado información que no le haya agradado, se le levantarían cargos, ¡y con justa razón! - Rocky Hulse

Respuesta SUD:

La persecución se había convertido en algo de "lo más natural" para el profeta José Smith (D. y C. 127:2) desde la Primera Visión de 1820 hasta los cinco años en Nauvoo donde se vio un mayor crecimiento de la Iglesia para ese entonces. Es en esta ciudad, en el estado de Illinois, donde un 7 de junio de 1844, William Law, un mormón desafecto, publicó la primera y única edición del Nauvoo Expositor [Expositor de Nauvoo]. Fue un periódico escandaloso que pedía que José Smith fuera colgado. Describía en prosa escabrosa todas las cosas malvadas que José y otros líderes supuestamente estaban haciendo. En la Enciclopedia del Mormonismo sobre el tema "Nauvoo Expositor" leemos:

La ordenanza del Lavamiento de los Pies

Poco antes de Su crucifixión, Jesucristo lavó los pies de Sus apóstoles para cumplir con la tradición y la ley judía y estableció esa práctica como una ordenanza (véase TJS, Juan 13:10). Sobre el tema del Lavamiento de los Pies en la Enciclopedia del Mormonismo leemos:
La ordenanza del lavamiento de los pies realizado por Jesucristo tras la Última Cena con sus apóstoles fue un gesto de humildad. En medio del debate sobre quién sería el mayor en el reino, Jesús demostrando lo que había enseñado, se quitó el manto y llevo a cabo esta humilde tarea, enseñando que el que quien sería un líder debe ser un servidor (Juan 13: 1-8; véase D. y C. 88: 141). La Traducción de José Smith añade esta explicación acerca de este suceso: " ésta era la costumbre de los judíos bajo su ley; por tanto, Jesús hizo esto para que la ley se cumpliese." (Juan 13:10 TJS). Por esta aclaración, se muestra que el lavamiento de los pies era una ordenanza de la ley de Moisés. 
No hay una explicación clara del lavamiento de los pies en el Antiguo Testamento, aunque es evidente que se trataba de una costumbre social, de la administración de amabilidad para un invitado. El lavamiento de los pies no se menciona en el Libro de Mormón, y solo se menciona brevemente en la Doctrina y Convenios 88:138-141.

¿Qué sucede con los pecados cometidos después de ser sellados para vida eterna?

¿Qué sucedería si quienes han recibido la seguridad de su vocación y elección pecaran gravemente? Supongamos que se descarriaran y siguieran el camino de la iniquidad o que lucharan contra la verdad y se rebelaran contra Dios. ¿Qué les sucedería?

Por Bruce R. McConkie
Doctrinal New Testament Commentary, 3

Es evidente que todos los hombres pecan, antes y después del bautismo, y también antes y después de hacer firme o segura su vocación y elección. Ha habido solamente un hombre sin pecado: El Señor Jesús, que era el propio Hijo de Dios.

Así, en la revelación que anuncia el establecimiento de la Iglesia restaurada en esta época, el Señor dice: "Pero existe la posibilidad de que el hombre caiga de la gracia y se aleje del Dios viviente; por lo tanto, cuídese la iglesia y ore siempre, no sea que caiga en tentación; sí, y cuídense aun los que son santificados" (D. y C. 20:32-34).

Los profetas y Apóstoles desde Adán y Enoc en adelante, y todos los hombres, ya sea que hayan sido purificados y santificados del pecado o no, siguen sujetos al pecado y, de hecho, pecan. Así sucede aun después de haber tenido las visiones de la eternidad y de haber sido sellados por aquel Santo Espíritu de la Promesa que ha asegurado su vocación y elección. Dado que a estos escogidos se les ha asegurado la promesa de la vida eterna, y dado que "nada impuro puede entrar" en el "reino" del Padre (3 Nefi 27:19), "ni morar en su presencia" (Moisés 6:57), ¿Qué sucede con los pecados cometidos después de ser sellados para vida eterna?

Hacer Firme nuestra Vocación y Elección

Elder Bruce R. McConkie

Del Primer Cuórum de los Setenta - Devocional de la BYU, 25 Marzo de 1969
Traducción Libre: DPCS (Administrador del Blog)

Hacer firme vuestra vocación y elección

¿Qué haré si soy guiado debidamente por el Espíritu? –Y espero y ruego devotamente que tal pueda ser el caso tanto para ustedes como para mí– Expresaré algunas opiniones y resumiré algunos conceptos relativos a la doctrina de hacer firme nuestra vocación y elección. Esto puede sonar como un tema duro y difícil. Es algo que no es totalmente conocido o entendido por todos, pero al menos en lo que respecta a los fundamentos, es una doctrina muy básica y fácil de entender. No hay nada complejo o misterioso en ello. Más bien es una doctrina que debemos entender, una de las determinaciones en las que debemos crecer para hacer las cosas que nos aseguran la paz y la satisfacción en esta vida y recompensas eternas en los reinos por venir.

Recapitulación de la doctrina de Pedro

Y por ahora, si me permiten ser guiado debidamente por el Espíritu y sus corazones también puedan ser iluminados, tomaré el primer capítulo de la segunda epístola de Pedro como texto y trataré de traer ante ustedes algunos de los conceptos básicos y fundamentales que envuelven a esta doctrina gloriosa. Pasa a ser una una doctrina a la que frecuentemente el profeta José Smith hizo referencia, particularmente durante los últimos años de su ministerio. Entonces leo:

¿Qué significa hacer firme nuestra vocación y elección? y El Santo Espíritu de la Promesa

¿Qué significa hacer firme nuestra vocación y elección?



Fuente: www.canalmormon.org

¿Que significa Vocación o Llamamiento? Y ¿Quienes son los llamados por Dios?

Por Bruce R. McConkie (Traducción Libre: DPCS)

Ser llamado significa ser un miembro de la Iglesia y el Reino de Dios sobre la tierra; es ser contado entre los Santos; es aceptar el Evangelio y recibir el convenio sempiterno; es tener parte y porción en el Sion terrenal; es nacer de nuevo, ser un hijo o una hija del Señor Jesucristo; teniendo membresía en la familia de la fe; es estar en la senda que conduce a la vida eterna y tener la esperanza de la gloria eterna; es tener una promesa condicional de la vida eterna; es ser un heredero de todas las bendiciones del Evangelio, siempre y cuando haya una continua obediencia a las leyes y ordenanzas de la misma.

Dentro de esta estructura general, hay llamadas individuales a posiciones de confianza y responsabilidad, pero que son simplemente asignaciones para trabajar en la obra del Señor, en lugares particulares, por un tiempo y una época. El llamado o vocación en sí para la causa del evangelio; no es exclusivo para los apóstoles y profetas, ni para el grande y poderoso en Israel; es para todos los miembros del reino.

El llamamiento procede de Dios, está disponible debido a su gracia y bondad, y se ofrece a diversos pueblos y naciones de acuerdo con su voluntad y su agenda divina. Desde los días de Jacob hasta la venida de Cristo, la casa de Israel fue el pueblo llamado y escogido del Señor. Durante los días de su ministerio terrenal, nuestro Señor limito el llamado a las ovejas perdidas de la casa de Israel. (Mt 10: 5-7.) Después de su resurrección mandó a sus ministros a poner el llamado a disposición de todos los hombres. (Mc 16, 15-16.) Sin embargo solamente quienes reciben el Evangelio, quienes entran en el convenio sempiterno, quienes se allegan a la verdad y se esfuerzan por vivir en armonía con la palabra revelada, sólo éstos serán contados entre los que las escrituras denominan los llamados del Señor.

Así encontramos una multitud de instrucciones en las sagradas escrituras que narran quien es llamado y lo que poseen y aún pueden recibir como consecuencia del mismo. Por ejemplo: En el mismo día de Pentecostés, cuando empezó el ministerio que tomaría el Evangelio de la casa de Israel hasta los confines de la tierra, Pedro anunció que los arrepentidos, convertidos bautizados, "recibir[án] el don del Espíritu Santo. Porque" dijo él,"para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.". (Hechos 2: 37-39.)

Más tarde, el apóstol dijo a los miembros de la Iglesia que habían sido " llamado[s] ... de las tinieblas" hacia la "luz admirable" del evangelio (1 Pedro 2: 9); que fueron "llamados" a sufrir por causa de la justicia, para que así "heredaseis bendición" (1 Pedro 2:21; 3:9); que su llamado provino de Dios, por su gracia, a través de "Jesucristo", y fue un llamado para la "gloria eterna." (1 Pet 5:10.) Y por consiguiente Pedro exhortó a los santos a ser santo "como aquel que os ha llamado es santo" (1 Pedro 1:15.)

Nuestro amigo Pablo proclama los mismos principios. Habla de los miembros de la Iglesia como "llamados a ser de Jesucristo;", como aquellos que son "llamados a ser santos" (Romanos 1:6-7; 1 Corintios 1:2); él dice que se "os llamó por la gracia de Cristo" (Gal 1:6); llamados "... a libertad" (Gal 5:13); Llamados "...a la paz" (1 Cor 7:15, 17); "llamados a la hermandad" de "Jesucristo" (1 Cor 1:9); Llamados "a santificación" (1 Tes 4:7; Heb 3:1); Llamados al "reino y gloria" del Señor(1 Tes 2:12); y que todas estas llamadas vienen por la "gracia". (Gal 1:15.)

Así como Pedro, él enseña que los santos son llamados a la "vida eterna" (1 Tim 6:12), llamados a la "promesa de la herencia eterna" (Heb 9:15), pero él también explica que las llamadas del Señor son el resultado de la preordenación y derivan de la fidelidad en la preexistencia. (2 Tim. 1:8-9) "Dios desde el principio", es decir, desde antes de la fundación del mundo " os haya escogido [sus santos] para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y por la fe en la verdad. Para lo cual os llamó por medio de nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo". (2 Tesalonicenses 2: 13-14.) Es decir, los santos fueron preordenados en los concilios de la eternidad por creer la verdad, por ser santificado, y para salvar sus almas; y luego en esta vida son llamados a ese Evangelio mediante el cual se pueden cumplir estas promesas eternas.

En otro pasaje glorioso, Pablo dice: "Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas obrarán juntamente para su bien, para los que conforme a su propósito son llamados." Es decir, la mano del Señor gobierna y controla en las vidas de aquellos a quienes, en su infinita presciencia, ha llamado a ser su pueblo. Y luego: "Porque a los que antes conoció, también predestinó para que fuesen hechos conforme a la imagen de su Hijo, a fin de que él sea el primogénito entre muchos hermanos", lo que quiere decir que Dios en su infinita sabiduría preordeno a los espíritus nobles y grandes en la preexistencia para que lleguen a ser como Cristo, para recibir la gloria, el poder y puedan ser semejante al Hijo de Dios, para que el Hijo se convierta en el primogénito, por decirlo así, entre muchos hijos exaltados. Y luego, en gloriosa conclusión: "Y a los que predestinó [preordeno], a estos también llamó; y a los que llamó, a estos también justificó; y a los que justificó, a estos también glorificó." (Romanos 8: 28-30.) Por lo tanto "los nobles y grandes", quienes fueron escogidos antes de nacer (Abraham 3: 22-23), quienes fueron preordenados a tener la exaltación, son aquellos a quienes Dios ha llamado en esta vida para ser glorificados por medio del Evangelio en el debido tiempo.

Con dicha esperanza gloriosa ante ellos, sin duda los santos debieron animarse para obtener las recompensas prometidas, y así Pablo junto con Pedro usan la doctrina del llamamiento [o vocación] como una razón para la exhortación. Que todos los santos "obren" para ser "dignos del llamamiento", él dice, en el día que el Señor venga "para ser glorificado en sus santos" (2 Tes 1: 10-11), e incluso de alguien grande como él, él dice: "prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús." (Fil 3:14.)

En la revelación moderna, el Señor confirma la doctrina de sus antiguos apóstoles, hablando de nuestro "llamamiento y elección en la iglesia" (D. y C. 53:1; 55:1), de hecho somos "llamados" a su "evangelio eterno" (D. y C.  101:39), y los nombres de los élderes de su Iglesia están entre aquellos "que ha llamado y escogido en estos últimos días." (D. y C.  52:1: 41:2).

Dado que los hombres son preordenados para lograr la exaltación, y ya que ningún hombre puede ser exaltado sin el sacerdocio, es casi evidente que los hermanos dignos fueron preordenados para recibir el sacerdocio. Y así encontramos Alma enseñando que los que poseen el Sacerdocio de Melquisedec en esta vida fueron " llamados y preparados desde la fundación del mundo de acuerdo con la presciencia de Dios" (Alma 13:1-12.) Y José Smith dijo: "Todo hombre que recibe el llamamiento de ejercer su ministerio a favor de los habitantes del mundo," y esto incluye a todos los que poseen el Sacerdocio de Melquisedec "fué ordenado precisamente para ese propósito en el gran concilio celestial antes que este mundo fuese. Supongo que me fué conferido este oficio en aquel gran concilio". (Enseñanzas, 365.)

¿Ahora que que quiere decir hacer firme una vocación o llamamiento?

Todas las bendiciones prometidas en relación con los llamamientos de Dios son condicionales; se ofrecen a los hombres siempre y cuando estos obedezcan las leyes sobre las cuales se basa su recepción. (D. y C. 130: 20-21.) "Porque todos los que quieran recibir una bendición de mi mano" dice el Señor, "han de obedecer la ley que fue decretada para tal bendición, así como sus condiciones, según fueron instituidas desde antes de la fundación del mundo." (D. y C. 132: 5).

De ello se deduce, entonces, que cuando la ley se ha vivido plenamente, se garantiza la bendición prometida. "Yo, el Señor, estoy obligado cuando hacéis lo que os digo; mas cuando no hacéis lo que os digo, ninguna promesa tenéis." (D. y C. 82:10.) Por lo tanto, cuando un hombre vive la ley que lo califica para la vida eterna,entonces el Señor está obligado por su propia ley a conferirle el mayor de todos los dones sobre él. Y si por un largo periodo de tribulaciones y obediencia, mientras este en esta vida, un hombre demuestra al Señor que ha acatado y acatará la verdad , el Señor acepta la devoción mostrada y emite su decreto de que se recibirán las bendiciones prometidas. La vocación, que hasta ese momento era provisional, se hace entonces segura o firme. La recepción de las bendiciones prometidas ya no son condicionales; sino están garantizados. Se proclama que cada una de las bendiciones del Evangelio serán heredadas.

¿Qué significa elección? ¿Quienes son los escogidos de Dios? ¿Para qué han sido escogidos? ¿Y por qué?

Elección es similar a la vocación o al llamamiento y sinónimo de esta, y en un sentido general el término escogido comprende a toda la casa de Israel. (Isa 45: 4; 65: 9.) Jesús, Pablo y Pedro se refirieron a los escogidos como los santos, los fieles creyentes, los que aman al Señor y procuran la rectitud.(Mt 24:22; Mc 13,20; Lc 18: 7; Col 3:12; 2 Tim 2:10; Tito 1: 1.) Y el Señor ha prometido que en nuestros días recogerá y salvará a sus escogidos (D. y C. 29:7; 33:. 6; 35:20) Pablo habla de los escogidos, junto con la vocación, declarando que ellos son preordenados a ser como Cristo, que su conducta se justifica, y que en el futuro serán glorificados. (Rom. 8: 28-30) Pedro especifica que su estatus superior es "según la presciencia de Dios el Padre" (1 Pedro 1: 2), e Isaías nos asegura que grandes bendiciones fluirán hacia ellos durante el Milenio. (Isa 65:22.)

Sin embargo, en el uso más explicito y adecuado de los términos: "Los escogidos de Dios comprenden un grupo muy selecto, un círculo interno de fieles miembros de la Iglesia .... Son una parte de los miembros de la iglesia que se esfuerzan con todo su corazón para cumplir la plenitud de la ley del evangelio en esta vida, de manera que puedan llegar a ser herederos de la plenitud de las recompensas del evangelio en la vida venidera.

En lo que se refiere a los varones, ellos son, dice el Señor, los que han recibido el Sacerdocio de Melquisedec y han magnificado sus llamamientos y están santificados por el Espíritu. De esta manera "llegan a ser los hijos de Moisés y Aarón y la descendencia de Abraham, y la iglesia y reino, y los elegidos de Dios." (Doctrina Mormona, 2nd ed., 217.) Vease Comentario 2: 267-269, 271-278, 283-285.

¿Qué significa hacer firme una elección?

Es con la elección lo mismo que con el llamamiento: al escogido [o elegido] del Señor se le ofrecen todas las bendiciones del Evangelio con la condición de que obedezcan las leyes del Señor; y ellos habiendo sido probados y hallado digno en todas las cosas, mas adelante se les colocará un sello por su elección  el cual garantice la recepción de la bendición prometida.

¿Qué significa hacer firme nuestra vocación y elección?

Hacer firme la vocación y elección es ser sellado para vida eterna; es tener la garantía incondicional de la exaltación o la salvación en el cielo más alto del mundo celestial; es recibir la garantía de la divinidad; que es, en efecto, tener por adelantado el día del juicio, a fin de que se asegure la herencia de toda la gloria y el honor del reino del Padre antes del día en que los fieles realmente entren en la presencia divina para sentarse con Cristo en su trono, así como Él esta "sentado" con su "Padre en su trono." (Ap 3:21.)

Fuente: Doctrinal New Testament Commentary, 3:325-353.


El Santo Espíritu de la Promesa


Descripción: Explica acerca de quién es el Santo Espíritu de la Promesa, y su función en el plan de Nuestro Padre Celestial




El concepto de la Gracia en el Pensamiento Cristiano - Parte 1

Por Blake T. Ostler
Traducción Libre: DPCS

EL CONCEPTO DE GRACIA y su relación con la salvación individual es probablemente el tema más debatido en la historia del pensamiento cristiano. La lista de los combatientes es prácticamente un Quién contra Quién en el pensamiento cristiano: San Agustín contra Pelagio, Báñez contra Molina, Lutero contra Erasmo, Calvino contra Pighius, y Whitefield contra Whitely. Estos debates se han centrado siempre en la misma cuestión: Si la gracia salvadora de Dios es compatible con la libertad humana. Los debates de la gracia en el pensamiento mormón son llevadas muy a menudo a cabo, casi en completa ignorancia de la evolución del pensamiento cristiano sobre este tema.

Intérpretes del mormonismo, bien sean mormones o no-mormones con frecuencia asumen que, al menos en la medida al que se refiere al cristianismo moderno, el mormonismo es sólo para enfatizar en el libre albedrío y las obras a través de la salvación por la gracia. Por ejemplo, el reverendo William Taylor describió la posición mormona como una negación de que la gracia tenga algún rol en la salvación: "Los mormones niegan la gracia, excepto como una manera de decir que el sacrificio expiatorio de Jesús ganó la resurrección y la inmortalidad para todos los hombres, independientemente de su mérito." Los Católicos en cambio, él dice: "enfatizan que esta«nueva creación» es algo que nunca podemos ganar, es el don de Dios dado por amor en la gracia" (Taylor 1980, 44). Casi no se puede culpar al buen reverendo de adoptar este punto de vista de la creencia mormona, dado que él cita Doctrina Mormona de Bruce R. McConkie, el cual dice que los mormones creen que las personas tienen que lograr la salvación por las buenas obras y que la gracia de Dios consiste en la resurrección universal. Tal planteamiento malinterpreta tanto el pensamiento mormón y la del cristiano tradicional.